Atrás de mis talones quedé como era hasta recién: todo yo y anterior y transcurrido y amontonado. Todo olvidado y olvidante. Todo resabio y regreso y reaparición.
Atrás estoy como estuve. De atrás me vengo siguiendo, obstinado en no dejar de ser esos pies de uñas ínfimas, ese reloj roto e irreparable, esos pirinchos rubios, la sucesión de mis chupetes y mis baberos.
Me sigo hasta donde estoy, me alcanzo y me interpongo, atrasándome en mi seguir, apoyando mi ser ahora en eso que soy también de ayer y de vivido y viviente.
Así transcurro y devengo siempre yo y otro, otro y yo, lo que soy ahora y lo que no, lo que soy de antes no dejando de perseguirme, lo que nunca fui y los que nunca fui atravesándome sin darme cuenta. Todos esos yo soy cuando soy cada vez que soy, como ahora, siendo así: escrito, escribiendo, escribiente.












